El rugbier de 19 años que había sido detenido acusado de haber golpeado a un compañero del Club Sporting durante una fiesta clandestina realizada en el barrio Pinos de Anchorena de Mar del Plata, se negó a declarar y quedó libre, aunque continúa imputado en la causa por “lesiones graves”. EL joven se vio beneficiado, porque, para el fiscal, no representaba riesgo de fuga.
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